Walter Pérez: la actividad del pediatra se ha «jerarquizado» pero «falta mucho»

miércoles 1 de octubre de 2014

Pese a eso, ha detectado en los últimos años de su carrera que ha habido «una jerarquización» del trabajo del médico de primer nivel, sobre todo a nivel de reconocimiento de la academia y del Sistema Nacional Integrado de Salud.

Sin embargo, Pérez considera que «todavía falta mucho» para que el sistema de salud en Uruguay les reconozca en su rol fundamental.

«Hay varios modelos que al mismo tiempo están cambiando. El sistema de salud, pero también el nuevo plan de estudios de la Facultad de Medicina, que plantea lo mismo. Igual todavía falta mucho», dijo Pérez, al ser entrevistado por Ser Médico para el ciclo de «Protagonistas» de la medicina nacional.

Pérez trabaja en el Hospital Pereira Rossell (es profesor de la Clínica Pediátrica «B») y hace pocos meses culminó un período al frente de la Sociedad Uruguaya de Pediatría.

El médico consideró que «falta mucho» porque «todavía el médico de primer nivel cobra menos y está más lejos de la academia». «El pediatra que trabaja en el primer nivel debería ganar igual o más que un médico de CTI y hoy no pasa», opinó.

Además, «todavía las clínicas están dentro de los hospitales». «No nos reunimos en Piedras Blancas. La idea es que tanto las clínicas como la academia se vayan yendo a la periferia, por una cuestión de cabeza», consideró Pérez.

A su juicio, el pediatra cumple un «rol fundamental» porque como pocas especialidades «se mete adentro de la casa» de los pacientes. «Los padres te confiesan, te plantean cosas que son de su vida personal, de la relación entre ellos, de la relación con las abuelas, de la dinámica interna».

En los últimos años, la pediatría ha estado en primera plana en varias oportunidades en que se puso en evidencia la falta de profesionales en algunos sitios, en particular en varias policlínicas. Según explicó Pérez, el análisis de qué pasa con la disponibilidad de los pediatras ha tenido una «evolución».

«Yo partí de pensar que faltaban pediatras, que había que aumentar el cupo de postgrados. Después hicimos una encuesta y me fui al otro extremo, porque resulta que tenemos más pediatras por habitante que Canadá o Escocia. Entonces, no es que falten, estamos mal distribuidos, pensé», recordó.

Sin embargo, en el último tiempo se dio cuenta que hay «un aspecto que no era valorado» y es «cómo es el pediatra en Uruguay» y «qué hace».

«Obviamente es muy diferente a lo que pasa en Escocia o Canadá. En Escocia a los niños no los ve el pediatra excepto que le pase algo. El neurodesarrollo, el crecimiento, la alimentación, lo hace gente que lo hace igual que bien que el pediatra. Se dedican a eso. En otros países incluso no son médicos los que cuidan el neurodesarrollo, son nurses. Acá donde hay un niño tiene que haber un pediatra, y la gente pide que lo vea el pediatra y si lo ve otro piensa que se trata de una atención de menor calidad», concluyó.