jueves 25 de septiembre de 2014

En Río de Janeiro, el pasado miércoles, se liberaron 10.000 mosquitos para luchar contra el dengue. Y, aunque parezca contradictorio, es cierto: la idea consistió en infectar a estos insectos con una bacteria que impide la transmisión de la enfermedad.
La experiencia, que es una novedad en América Latina, ya fue implementada en regiones de Australia, Indonesia y Vietnam. Estuvo a cargo de un grupo de investigadores del laboratorio Oswaldo Cruz que inyectaron a los mosquitos con esta bacteria, denominada Wolbachia, que es inofensiva para el ser humano.
La bacteria actúa como una vacuna para el mosquito que porta el dengue, el Aedes Aegypti, impidiendo que el virus se multiplique. A su vez, tiene un efecto en la reproducción: cuando un macho contaminado fertiliza los huevos de una hembra, éstos no se convertirán en larvas.
El objetivo es liberar decenas de miles de estos mosquitos cada mes.
En Brasil, el dengue ya cobró más de 330 vidas en lo que va de esta año y, durante el pasado, hubo al menos un millón y medio de infectados.


