jueves 26 de junio de 2014

El Dr. Fernando Botta, ex presidente de la Sociedad Uruguaya de Gerontología y Geriatría (SUGG), señaló a El País: «En el modelo que tenemos los geriatras son insuficientes». Y «si en el sistema de salud se integra a las residenciales de larga estadía, como consideramos que debiera ser, los geriatras son aún más insuficientes», agregó.
A su vez, señaló que es necesario «capacitar en geriatría y gerontología en todas la áreas, integrar el Sistema de Cuidados con el Sistema de Salud, crear una asistencia progresiva que vaya desde la promoción de la salud, para evitar que la gente enferme, pasando por la rehabilitación, cuando enfermó, y el cuidado y la asistencia cuando la gente lo necesita».
Uruguay, junto a Cuba y Canadá, es uno de los tres países de las Américas con mayor porcentaje de población de tercera edad. Actualmente, las personas mayores de 65 años son el 14,1% y se espera que esta cifra ascienda al 25% en 2030, según constata el matutino.
Graciela Acosta, actual presidenta de la SUGG, coincidió en que se necesitarían más geriatras en Uruguay para la cantidad de personas mayores de 65 años. Aunque «no todos los adultos mayores tienen que ser vistos por geriatras» sino solo los pacientes «frágiles o vulnerables y aquellos que tienen patologías crónicas invalidantes».


