lunes 10 de noviembre de 2014

Esto fue confirmado, el pasado viernes, por el jefe del equipo de zoonosis emergentes y epidémicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Pierre Formenty, durante la presentación de un nuevo protocolo sobre funerales seguros y dignos de fallecidos por el ébola.
Según el experto, en agosto los contagios en funerales habían llegado a representar el 60 por ciento de todos los reportados, en Liberia y Sierra Leona. Sin embargo, «esa tendencia ha disminuido», declaró el experto en una rueda de prensa en Ginebra.
Los estudios han concluido que los cadáveres de personas fallecidas por ébola pueden ser hasta diez veces más contagiosos que los infectados vivos.
El contagio puede ocurrir en varias situaciones del rito funerario, que en África, y en particular en los países de su región occidental, tienen un significado muy importante para las comunidades. Según los expertos, esas costumbres tienen que ver sobre todo con tocar, abrazar o besar al fallecido, llorar encima de él, el lavado de su cuerpo, así como con la distribución de sus pertenencias entre familiares y amigos.
Por esa razón, la OMS y las organizaciones humanitarias que trabajan sobre el terreno consideraron prioritario establecer prácticas seguras en esos ritos y sobre todo aceptables para la comunidad y las familias.
Formenty calificó de fundamental «la creación de una relación de confianza y respeto entre los equipos de enterradores y las familias y grupos religiosos», con iniciativas como la invitación a las familias a ayudar a cavar las tumbas, ofrecer la opción del lavado del cuerpo (o ablución) en seco y una mortaja para su envoltura.
Los equipos de enterradores, con equipamiento de protección adecuado para efectuar su tarea, pertenecen a las sociedades nacionales de la Cruz Roja, entrenados por expertos de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, cuya sede mundial está en Ginebra.
En base a EFE.


