viernes 13 de diciembre de 2013

En el post, el cirujano analiza que «tener una presencia online beneficia profesionalmente» a los médicos, sobre todo si se logra en espacios relacionados con la salud.
«Una de las principales razones por la que tener una presencia online en los espacios sobre salud es que los pacientes están buscando información sobre el médico y su práctica», señala Lucks.
En momentos en que el acceso a Internet de los pacientes es cada vez mayor y que se cuestionan cada vez más los conocimientos de los médicos, una presencia online puede servir para que «evalúen sus calificaciones».
Sin embargo, Lucks considera que LinkedIn no es la mejor opción.
«Muchos médicos están siendo aconsejados a iniciar su presencia online mediante la creación una presencia en LinkedIn. Pero personalmente creo que es una mala idea», dice.
Es que luego de probar esa red social, que funciona como un publicador online de currículums capaz de generar vinculaciones laborales, Lucks llegó a la conclusión de que a menos que el profesional «aspire a ser empresario», descubrirá que «las conexiones que hará en LinkedIn son como mucho débiles».
«Mi presencia en LinkedIn no resultó después de un año en que ningún paciente ingresara a mi consulta ni fui contactado por ningún profesional por alguna consulta relacionada con la medicina», añadió.


