jueves 5 de marzo de 2015

Los azúcares tienen una relación directa, demostrada científicamente con creces, en el sobrepeso y la obesidad y éstos a su vez en el desarrollo de enfermedades no transmisibles, como las dolencias cardiovasculares, la hepatitis o los ataques cerebrales.
En el mundo, un 10% de las muertes están relacionadas a una dieta desequilibrada.
Es por esa razón que la OMS desveló las nuevas directrices sobre ingesta de azúcares, las primeras en más de una década, que reafirman las que ya recomendaba y que sugieren otras mucho más radicales.
Cuando se habla de azúcares se incluye tanto el azúcar puro que se consume tradicionalmente para edulcorar el café como la fructosa, la glucosa y otros productos que se usan para endulzar los alimentos o las bebidas, así como los azúcares presentes en la miel o los zumos de frutas.
Concretamente, se recomienda que tanto los niños como los adultos reduzcan su ingesta de azúcar a menos de un 10 por ciento del total de calorías que consumen por día.
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