miércoles 15 de julio de 2015

«Los recursos económicos y humanos permanecen increíblemente minúsculos en el mundo entero», manifestó Shejar Saxena, director de Salud Mental de la OMS.
También indicó que existen enormes desigualdades geográficas en el acceso a los servicios de salud mental. En líneas generales, en el mundo hay menos de un trabajador de salud mental por cada 10.000 personas. En los países de menores ingresos la tasa es peor aún: uno por cada 100.000 personas.
En el mismo sentido, el informe advierte que el gasto mundial en salud mental es muy bajo: menos de dos dólares por habitante al año en los países de ingresos más bajos y más de cincuenta dólares en los países de ingresos altos.
La mayor parte del gasto corresponde a hospitales psiquiátricos, donde se presta atención a una pequeña proporción de pacientes. «El problema está en todos los lugares porque, por ejemplo, en los países ricos, tal vez tienen suficientes psiquiatras pero los médicos generalistas no tienen suficiente formación para detectar y tratar enfermedades mentales», puntualizó Saxena. «La formación sobre salud mental al personal de atención primaria es esencial para reforzar su capacidad de reconocer y tratar a las personas con trastornos mentales graves y comunes».
Fuente: EFE


