martes 21 de enero de 2014

«Hay que hacer avanzar la terapia génica, aplicarla antes de que desaparezca la visión», explicó el oftalmólogo de la Universidad de Oxford que dirigió el estudio, Robert Mac Lauren, según informó el Technology Review de MIT.
Al administrar la terapia génica (que consiste en la inserción de genes funcionales ausentes en el genoma de un individuo) en una fase más temprana, los investigadores esperan salvar más células fotosensibles en la retina, se informa.
Por ahora, se trata de una investigación en fase experimental.
El tratamiento temprano podría ser importante también para «enfermedades como retinitis pigmentaria y la degeneración macular relacionada con la edad», se añade.
La enfermedad tratada por los especialistas es la coroideremia, una condición ocular hereditaria que afecta a una de cada 50.000 personas, principalmente a hombres. Produce una visión con efecto túnel que suele terminar en ceguera.
Tras el tratamiento, algunos pacientes informaron que ahora son capaces de detectar más luz, leer más letras y cifras, también ver las estrellas por la noche.


