“Solo 10% de instituciones” adhiere a “acuerdo de conducta”

miércoles 23 de abril de 2014

Un «acuerdo de conducta» del personal de salud realizado y recomendado por las comisiones de Bioética y Seguridad del Paciente del Ministerio de Salud Pública (MSP) –que busca contrarrestar conductas inapropiadas y disruptivas- recibió la adhesión de «sólo 10% de las instituciones».

Así lo informó a Ser Médico el responsable de Seguridad del Paciente del MSP, Marcelo Barbato.

El dato surge en momentos en que fue presentada un encuesta realizada por el regulador del sistema de salud, que concluye que nueve de cada 10 médicos presenciaron conductas disruptivas y que el 61% de ellos fue objeto de comportamientos del estilo en su lugar de trabajo. La cifra es similar en el caso de los no médicos.

Entre las conductas identificadas por el equipo de salud en la encuesta se destacan los comentarios despectivos de otros colegas y de la institución, el uso de lenguaje inapropiado, tener explosiones de ira, insultar o rechazar la colaboración con colegas, entre otras.

El «acuerdo de conducta» fue distribuido hace un tiempo por el MSP a las instituciones con el «propósito de reconocer los comportamientos durante las interacciones con cualquier individuo en la institución, fomentar la rápida resolución de una presunta conducta inapropiada y trabajar para identificar los problemas que afectan el bienestar del personal».

El objetivo de este acuerdo es que sea incorporado «en forma explícita» y de forma «accesible a todo el público» para «promover una cultura de mejora continua».

Pero solo una de cada 10 instituciones «lo han tomado para ir desarrollándolo». «Lo primero es que las instituciones lo tomen, para que desde estas se refleje la voluntad de que esas conductas no se avalan, que el propio ambiente laboral le indique a la persona que está pensando en tener un comportamiento inadecuado que no se permite», señaló Barbato a Ser Médico.

El acuerdo de comportamiento, que se adjunta al artículo, comienza por indicar que «los trabajadores de la institución» se comprometen a «considerar en primer lugar la dignidad, el bienestar y el mejor interés del paciente».

«Valoramos la integridad, la honestidad y el trato justo, y promocionamos un ambiente seguro para los usuarios y pacientes y todos los trabajadores del sistema de salud, trabajando con respeto y colaboración con otros miembros del equipo de salud», establece.

Además, indica que las interacciones se llevarán a cabo «con cortesía, honestidad y respeto incluso bajo condiciones de tensión».

Por otra parte, el acuerdo hace explícito el tipo de comportamiento o expresiones inapropiadas. «Falta de respeto, lenguaje insultante, degradante o de maltrato, comentarios degradantes o intimidantes, discusiones inapropiadas con pacientes, familiares, personal u otros proveedores de atención médica».

También se considera inapropiado «tener explosiones de ira, tirar o romper cosas, negarse a cumplir con las normas, negarse a trabajar en colaboración o cooperación con los demás», entre otras actitudes.