jueves 23 de enero de 2014

«El Sistema Nacional Integrado de Salud ha reforzado la medicina de primer nivel, pero este no llega a los ancianos frágiles, dependientes», advirtió Botta en entrevista con Ser Médico.
El médico geriatra dirigirá hasta marzo la sociedad científica que nuclea a los gerontólogos y a los médicos geriatras del país. En ese contexto se reunió durante 2013 con el ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Desarrollo Social, para presentar un plan orientado a los adultos mayores. Sin embargo, buena parte de sus propuestas no fueron contempladas.
«En el marco de la reforma del sistema de salud, se necesita un plan con metas prestacionales, para adecuar los servicios de salud a las necesidades de los adultos mayores. Porque además, se trata de un sistema que no está orientado a la atención geriátrica integral», señaló Botta. Recordó que lo que existe hoy es la obligatoriedad a que el adulto mayor se controle dos veces por año con el médico de referencia, cosa que a su juicio no es suficiente.
Según dijo, también existe un problema de «formación de los médicos». «Los médicos no están formados para tratar a los adultos mayores, no hay formación, la capacitación es muy escasa en geriatría, es muy parcial cunado no nula», añadió.
El diagnóstico que realizan los médicos geriatras también abarca el problema que se genera con los «adultos mayores frágiles» puesto que «las mal llamadas casas de salud» están «por fuera del sistema».
La población adulta mayor es creciente en Uruguay, un país que tiene alta esperanza de vida y bajo índice de natalidad. Por eso, los geriatras se preparan para en mayo llevar a cabo un congreso científico que tendrá como lema «cuidar a los adultos mayores».
La sociedad nuclear a 180 profesionales, médicos y no médicos.


