viernes 7 de agosto de 2015

El presidente del SMU comenzó afirmando que el paro tuvo un «acatamiento importantísimo», tanto a nivel público como privado.
También marcó la contradicción del gobierno, donde por un lado se jacta de haber instalado los ámbitos de negociación colectiva y por otro lado los debilita, «al enviar a la negociación a personas sin posibilidad de decidir, sin propuestas».
«Vemos a un gobierno que una y otra vez dice que el ámbito de negociación colectiva es el ámbito a través del cual deben resolverse los problemas laborales, y se vanagloria de haberlos instalado y ponerlos en funcionamiento, y por otro lado genera, al mismo tiempo, un debilitamiento de ese espacio, a través de la inflexibilidad que muestra», manifestó.
Trostchansky enfatizó que desde el sindicato han planteado una serie de alternativas para la negociación, sin respuesta del Ejecutivo, lo que solo puede ser interpretado como una «imposición», a la que, aseguró, responderán con más medidas sindicales, si así lo ameritan las circunstancias.
«Si a nosotros nos llevan a imponernos determinados planteos, nos encontrarán dando la pelea con todas las armas posibles desde el punto de vista sindical, que incluye la herramienta del paro, y no excluye ni excluirá en las próximas semanas ningún tipo de medidas. Nos llevan a esto», enfatizó Trostchansky, en referencia a la posición adoptada por el gobierno en las negociaciones.
«En el marco del Consejo de Salarios cambian las reglas de juego, y se intenta dejar de lado un principio claro: si el país avanza, si el país crece, el salario de los trabajadores también deben avanzar y crecer en el mismo sentido. Ese es un principio básico que cualquiera puede entender y que todos deberíamos entender. Que el gobierno debería entender».
El presidente del SMU instó a trabajar en conjunto para lograr que la reforma sanitaria llegue al consultorio pero advirtió que tal fin es «imposible de hacer sin recursos humanos adecuados».
«Mientras no se entienda que no hay proceso de reforma que se pueda hacer sin recursos humanos, y sin que esos recursos tengan condiciones laborales adecuadas, una capacitación y una remuneración acorde a sus responsabilidades, difícilmente el proceso de reforma como lo queremos, va a llegar a esa realidad», concluyó Trostchansky.
Por su parte, el secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez, justificó la medida del paro médico de 48 horas basado en la «inflexibilidad e imposición de parte del Poder Ejecutivo, con respecto a los lineamientos establecidos, marcando una absoluta inflexibilidad a la hora de la negociación. Es la primera vez en diez años, desde la reinstalación de los Consejos de Salarios en el Uruguay, que el Poder Ejecutivo presenta lineamientos que no admiten negociación».
Bermúdez manifestó su aspiración a que, a partir del lunes, el Poder Ejecutivo convoque al Consejo de Salarios del sector para negociar un convenio colectivo que favorezca los intereses de los trabajadores de la salud en el marco de la profundización del Sistema Nacional Integrado de Salud.


