lunes 23 de diciembre de 2013

«Los fuegos artificiales son productos explosivos y de ignición. El peligro de quemaduras y/o mutilaciones y de incendios (ya fuera en el lugar o a distancia) son factores constantes», se indica.
En ese sentido, se indica que «las lesiones frecuentemente ocurren en manos, dedos, ojos, cabeza y cara» y que «más de la mitad de las lesiones son quemaduras».
«Cerca de la mitad de las personas afectadas son niños y niñas, quienes no tienen a menudo la coordinación requerida para usar este tipo de productos en forma segura».
Por eso, se recomienda que «los fuegos artificiales deben ser encendidos y usados sólo por los adulos» y no se deben «consumir bebidas alcohólicas u otras drogas mientras enciende los fuegos artificiales».
«El uso irresponsable de los mismos aumenta la posibilidad de lastimar o producir un accidente a otros», se indica. A continuación se recomienda «nunca tratar de volver a encender fuegos artificiales que no han funcionado en el primer intento».
«Si un fuego artificial no se enciende, espere por lo menos cinco minutos y entonces sumérjalo en agua antes de desecharlo. Tenga cerca un balde con agua, una manguera o un extinguidor de incendios para situaciones de emergencia», agregan los técnicos del MSP.
Los fuegos artificiales deben ser utilizados en un área exterior, abierta y despejada.
Y en caso de suceder lesiones es importante consultar a un médico y, sobre todo, evitar el uso de «remedios caseros» como «pasta de dientes, tomates, tabaco, miel, entre otros», recomienda el MSP.


