viernes 3 de enero de 2014

El trabajo, realizado por el doctor Héctor Telechea y publicado en el Boletín Farmacológico de ese departamento tomó una guía de práctica clínicas realizada por la Sociedad Uruguaya de Cardiología con el objetivo de evaluar su calidad.
El resultado demostró que la guía tenía ciertos problemas metodológicos.
Las guías de práctica clínica son «un algoritmo en el cual se siguen una serie de pasos que definen un problema de salud, se establece un objetivo terapéutico y se realiza la selección de la opción terapéutica que cuenta con mayor evidencia a favor de su uso», recuerda el informe.
Además, su objetivo es «asistir a los profesionales de la salud en la toma de decisiones terapéuticas». «La toma de decisiones basadas en guías correctamente elaboradas son útiles para mejorar la calidad asistencial, a través del uso de prácticas seguras en los pacientes. También reducen la variación en las conductas, permitiendo la familiarización y el conocimiento en mayor profundidad de los médicos con una menor cantidad de medicamento», escribió Telechea.
En ese sentido, el trabajo del Departamento de Farmacología consistió en que cuatro evaluadores analizaron la guía seleccionada bajo el método internacional «AGREE» (Appraisal of Guidelines Research and Evaluation).
«Para validar la información que nos brinda (…) primero debemos determinar si metodológicamente está bien hecho», señaló el autor.
El instrumento AGREE hace un análisis de 23 items divididos en seis dominios que hablan de «un aspecto diferente de la guía». Cada dominio se analizó con una escala en la que uno era «muy en desacuerdo» y siete «muy de acuerdo».
Así se llegó a la conclusión que su «alcance y objetivo» fue cumplido en un 38%, la «participación de los implicados» se cumplió en un 50%, el «rigor en la elaboración» se cumplió en un 18%, la «claridad de la presentación» se cumplió en un 88%, su «aplicabilidad» se cumple en un 26% y tiene 0% en el item «independencia editorial».
Para leer el trabajo completo, click aquí.


