lunes 17 de febrero de 2014

El decreto fue lanzado el año pasado con la intención de cambiar la situación que reveló una encuesta del Ministerio de Salud Pública (MSP) de 2011. Ésta indicó que el 82% de los pacientes no recibió este tipo de atenciones. A su vez, busca que todos los centros de salud cuenten con una unidad especializada para asegurar que los pacientes en estado terminal tengan una muerte digna.
Pero la falta de personal está impidiendo el normal desarrollo del plan establecido. «Hay un número reducido de profesionales. Si le dijéramos a todos los prestadores que es obligatorio a partir de hoy, no tendríamos con quién, por lo que no serviría para nada», agregó Píriz. La directora del plan marcó que el problema radica actualmente en la formación. «Todavía no hay un núcleo grande de profesionales formados a nivel de especialista y la mayoría de los médicos no tiene la formación que debería tener por cuestiones de planes de estudio que, por suerte, se viene modificando».
El presidente de la Sociedad Uruguaya de Cuidados Paliativos, David Santos, cuestiona que el decreto que originó el plan se haya emitido sin la obligatoriedad que se pensaba incluir. «Esa obligatoriedad quedó postergada porque la obligación de que todos impartieran llevaba muchos recursos humanos y económicos», dijo Santos a El País.


