martes 26 de agosto de 2014

La OMS advirtió esto en un documento publicado este martes y preparado para ser evaluado durante la próxima reunión de los Estados miembros del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, que tendrá lugar en Moscú del 13 al 18 de octubre.
El documento intenta revelar la falta de información acerca de los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN), de los que los más comunes son los cigarrillos electrónicos.
«Habida cuenta de que la expectativa razonable de las personas no es correr un riesgo menor con respecto a la exposición al humo de tabaco ajeno, sino no correr ningún riesgo de aumento de ningún tipo de productos en el aire que respiran, se debería exigir legalmente a los usuarios de SEAN que no utilicen esos dispositivos en interiores», expresa el informe.
«La mayor parte de los productos para SEAN no se ha sometido a ensayos por parte de científicos independientes, pero las pocas pruebas realizadas revelaron amplias variaciones en el carácter de la toxicidad de los contenidos y las emisiones», agrega.
La OMS recuerda que la mayoría contiene nicotina, el principal elemento adictivo del tabaco, pero la cantidad de la misma varía enormemente.
Además, se destaca «la potencial toxicidad» del aerosol que se inhala, y que puede causar irritaciones de los ojos y de los pulmones, «dado que no es simple vapor de agua, como se promociona».
Respecto a las ventas de cigarrillos electrónicos, las estimaciones con las que cuenta la OMS señalan que se trata de un mercado que en 2013 generó 3.000 millones de dólares, una cifra que se espera se multiplique por 17 de aquí a 2030, publica EFE.


