OMS en busca de una cobertura sanitaria universal

martes 21 de julio de 2015

La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó los planes para
financiar un nuevo objetivo sanitario mundial: garantizar una vida sana y
promover el bienestar de todos los estratos sociales y edades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) exhorta a los países a que
avancen hacia la cobertura sanitaria universal y potencien su inversión
internacional en una financiación que catalice el desarrollo.

«La mejor forma de avanzar realmente hacia el nuevo objetivo sanitario
mundial pasa por lograr que los países se vayan acercando a la cobertura
sanitaria universal», señaló la Dra. Margaret Chan, Directora General de la
OMS. Para generar los fondos requeridos muchos países necesitarán ayuda.

 

Progreso

Si la tendencia actual se mantiene, a finales de año se
cumplirán las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relativas al
retroceso de las epidemias de infección por el VIH, paludismo y
tuberculosis, y al acceso a agua apta para el consumo. También se habrá
progresado considerablemente en la reducción de la desnutrición infantil y
la mortalidad materno-infantil y en el incremento del acceso a servicios
básicos de saneamiento.

Sin embargo, la OMS asegura quedan brechas por resolver: en un reciente
informe de la OMS y el Grupo del Banco Mundial (*Tracking universal health
coverage: First global monitoring report*) se revela que 400 millones de
personas no tienen acceso a servicios de salud esenciales y que el 6% de
los habitantes de los países en desarrollo se ven abocados a la extrema
pobreza por culpa de los gastos sanitarios.

La cobertura sanitaria universal, un eje fundamental de la labor de la OMS
en los últimos cinco años, aspira a corregir esos desequilibrios. Como
primer paso, la organización recomienda reducir la necesidad de que los
pacientes tengan que pagar directamente de su bolsillo los servicios en el
punto de atención. En los países que aplican mayoritariamente el sistema de
pagos directos, las facturas de los gastos sanitarios empujan cada año a
100 millones de personas hacia la pobreza.

La financiación pública es fundamental para reducir los gastos directos. Al
aumentar el gasto público en salud, se reduce la dependencia de los pagos
directos.