martes 4 de febrero de 2014

En el texto dirigido al presidente del SMU Julio Trostchansky la representante de la comisión, Mariela Mautone, advirtió que «cualquier modificación en la normativa nacional sobre ética en investigación no debería significar un retroceso en materia de protección de los sujetos de investigación».
«La normativa nacional en la materia debería tener un estándar ético igual o superior a los adoptados en los documentos internacionales suscritos por el país», indicó.
Según Mautone, el vigente decreto 279/008 que regula en la actualidad la investigación, «fue un avance» si bien «se le reconocen aspectos a corregir como su alcance, ya que claramente estaba dirigido a instituciones académicas, los institutos de investigación básica con seres humanos y las instituciones de salud no incluidas en el Sistema Nacional Integrado de Salud».-
Más allá de eso, «el documento en debate parece no delimitar la ética de la investigación de las normas de buenas prácticas clínicas. Estas últimas tienen por objetivo la calidad del dato obtenido de la investigación de forma de contar con datos comparables a nivel nacional e internacional», se afirma en la carta.
Se indica que las buenas prácticas clínicas «son imprescindibles y deben estar internalizadas en cada investigador durante el proceso de formación en Metodología».
La Dirección General de la Salud envió un borrador con nueva normativa que sustituiría al decreto 379/008 el 28 de noviembre de 2013. Esto reavivó un debate que también se da en el resto del mundo.
De hecho, en la última edición de la Revista Médica del Uruguay se publica un artículo denominado «La ética de la investigación en seres humanos en debate».
En él, los integrantes de la Unidad Académica de Bioética de la Facultad de Medicina Sebastián Lema, Sebastián Toledo, María Rosa Carracedo y Hugo Rodríguez, analizan el debate y concluyen que «la historia de la investigación en seres humanos enseña que es necesario encuadrarla en un marco de reflexión ética que permita asegurar el respeto por los derechos de los sujetos de investigación». «
«Las revisión de las normativas éticas es un proceso necesario, producto de la reflexión ética permanente. Sin embargo, esta actualización no debe retroceder en los estándares éticos consensuados, priorizando la protección de los participantes de la investigación sobre otros intereses», se señala.


