Médicos y pacientes se juntan por la tuberculosis resistente

jueves 13 de febrero de 2014

Una campaña mundial une a médicos, pacientes y familiares para pedir cambios en el tratamiento y la accesibilidad para infectados con tuberculosis resistente a los medicamentos, una enfermedad que avanza en poblaciones que viven en condiciones precarias.

La campaña se denomina «Diagnostícame, trátame. Un manifiesto sobre la tuberculosis resistente a los medicamentos» y ya ha recibido firmas de médicos, pacientes, familiares, investigadores y seguidores.

«La mayoría de nosotros contrajimos la tuberculosis resistente a los medicamentos (DR-TB) debido a las precarias condiciones en las que vivimos. Sin  diagnosticar, esta enfermedad se propaga entre nosotros con gran rapidez. Si no se trata nos mata, pero en los países donde vivimos, raras veces disponemos de diagnósticos precisos y rápidos y solo uno de cada cinco recibe tratamiento efectivo», manifiestan los pacientes que padecen la enfermedad.

En el manifiesto se recuerda además que quienes logran el tratamiento deben «vivir una odisea de dos años con 20 píldoras diarias y una dolorosa inyección cada día durante ocho meses». Además, el tratamiento provoca náuseas, dolores corporales, sarpullidos, y en algunos casos sordera permanente o psicosis.

Por eso, el personal sanitario que atiende a personas con DR-TB y que forma parte de la campaña manifiesta que considera «inaceptable que las únicas opciones de tratamiento» que pueden ofrecer «causen tanto sufrimiento».

«No nos queda otra elección más que hacer malabarismos combinando medicamentos en su mayoría inefectivos y tóxicos», se añade. Los medicamentos cuestan por lo menos U$S 4.000.

Por eso, quienes integran la campaña piden apoyo con su firma para «exigir» por un lado «acceso universal al diagnóstico y tratamientos», «mejores regímenes de tratamiento» lo que a su juicio implica que «los institutos de investigación y compañías farmacéuticas tienen que desarrollar de inmediato regímenes de tratamiento más tolerables cortos y asequibles», «más apoyo financiero para incrementar el tratamiento» y el «compromiso de apoyar la investigación» sobre el tema.

Los integrantes de la campaña entregarán las firmas durante la Asamblea Mundial de la Salud, que se realizará en mayo en Ginebra, Suiza.