lunes 20 de enero de 2014

En ese contexto, la organización humanitaria de profesionales advirtió que «miles de personas corren el riesgo de quedarse sin ningún tipo de atención médica».
«Varios hombres armados asaltaron ayer, por dos veces, las instalaciones de Médicos Sin Fronteras en Malakal. Saquearon el recinto y amenazaron físicamente al equipo», explicó Louisa Markering, coordinadora de emergencias de Médicos Sin Fronteras en Sudán del Sur.
«La seguridad de los trabajadores humanitarios debe siempre estar garantizada. Este suceso no deja otra opción que la de suspender temporalmente nuestras actividades en el hospital de Malakal. Sabemos que esta decisión deja a miles de personas sin una atención médica y quirúrgica que en este momento necesitan de manera desesperada», añadió.
La base de la ONU en Malakal se duplicó en cuatro días luego de que los intensos combates producidos en la zona desplazaran a miles de refugiados.
Médicos Sin Fronteras lleva trabajando en la región de Malakal desde 2004.


