SMU intercede exitosamente en pleito entre médico y MSP

martes 31 de marzo de 2015

«De no haber tenido el respaldo del SMU no hubiera logrado el mismo resultado». Así resumió el Dr. Héctor Chiparelli el respaldo y consejo recibido «en tiempo y forma» por parte del Sindicato, cuando el Ministerio se negó a designarle el cargo de encargado del Departamento de Laboratorios de Salud Pública para el que había concursado y obtenido el primer lugar.
Héctor Chiparelli lleva 30 años trabajando en el Ministerio de Salud Pública, estando allí culminó la carrera de Medicina y realizó su especialización: es microbiólogo. La mayor parte de este tiempo se desempeñó en el Departamento de Laboratorios de Salud Pública, en donde a mediados de 2013 postuló para ser director encargado: un puesto que obtuvo, pero recién logró ocupar en marzo de 2015. Nunca imaginó que algún día tendría que enfrentarse a la institución en la que trabaja y trabajó siempre, pero así fue.
 
La historia comienza hace poco más de un año y medio, cuando el Ministerio de Salud Pública hace un llamado interno para ocupar el puesto de director encargado del Departamento de Laboratorios de Salud Pública, que depende de la División de Epidemiología y cuya misión es colaborar con la vigilancia epidemiológica de las enfermedades infecto-contagiosas. 
 
A este llamado se presentan dos personas: una química farmacéutica y el Dr. Chiparelli. Para la elección se forma un tribunal integrado por una adjunta de la Dirección General de la Salud, un integrante de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, la directora de Recursos Humanos de Salud Pública y un representante del decanato de la Facultad de Medicina. Tras el proceso de concurso, el médico obtiene el primer lugar. El fallo se realiza en octubre de 2013 y se inicia el proceso administrativo de convalidación y asignación del cargo. Un proceso que, un año después, no se había culminado.  
 
Durante esta espera, el médico se entera extraoficialmente de una decisión de la entonces ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, de anular el llamado por entender que las bases eran incorrectas y no se le permite participar de un nuevo llamado. «La comisión dice que debía anularse el resultado. Que en el cargo debía ser ocupado por un profesional que estuviera dentro de la normativa de análisis clínico», explica Chiparelli en charla con Ser Médico. 
 
La norma para los laboratorios de análisis clínicos señala que los directores de los laboratorios de análisis clínico sólo pueden ser médicos especialistas en laboratorio, químicos farmacéuticos y bioquímicos clínicos. Pero, en un apartado dentro de la misma norma, se explicita que los laboratorios de microbiología pueden ser dirigidos por microbiólogos. «Por alguna razón, no tomaron en cuenta ese ítem», agrega.  
 
Fue así como, en febrero de 2014, Chiparelli resuelve acudir al Sindicato Médico del Uruguay, donde se estudia la situación y se decide enviar una carta formal a la ex ministra Susana Muñiz pidiendo que el cargo se ocupase cuanto antes. Y, al no recibirse respuesta, se decide pedir asesoramiento a Delpiazzo, el estudio jurídico con el que trabaja el Sindicato. 
 
El estudio presenta recursos administrativos y realiza una denuncia de legitimidad ya que, según la normativa, el profesional sí podía desempeñar el cargo y paralelamente  el SMU declara el cargo en conflicto. En enero, se les anuncia que las peticiones realizadas habían sido rechazadas por parte del Ministerio. Y se abre el escenario para iniciar un juicio, como última solución.
 
Las autoridades entrantes, convalidando antecedentes y méritos del profesional postulado al cargo, pocos días después del inicio del ejercicio de la nueva administración, notifican  y designan al Dr. Chiparelli en el cargo y funciones por las que había concursado. 
 
«Desde el punto de vista personal fue una decisión un tanto dolorosa, pero era lo correcto y lo justo», explica el Dr. Chiparelli. Y destaca la contención que recibió por parte del SMU: «Nunca había requerido su mediación, porque nunca había tenido un conflicto laboral de este tipo. Me sentí respaldado en tiempo y forma. Y, además, bien aconsejado. Son esas cosas positivas que uno rescata. De haberlo hecho solo, de no haber tenido al gremio detrás, no hubiera podido».