lunes 9 de febrero de 2015

El pasado 21 de noviembre el Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Universidad de la República realizó un ateneo de puesta a punto sobre epidemiología del ébola y su repercusión para la salud pública.
La misión del Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Medicina está directamente vinculado a la formación de recursos humanos en salud, que sean capaces de analizar problemas de salud colectivos y sus determinantes, desarrollar actividades de prevención y control de dichos problemas, además de evaluar las intervenciones sanitarias correspondientes.
En el marco de este compromiso con la comunidad nacional y con las instituciones que
integran el sistema de salud, el Departamento también busca contribuir a dar
una respuesta sanitaria y social de la academia frente a problemas de salud que provocan
inquietud en la población, en los medios de comunicación y que merezcan la atención de
los servicios de atención médica del país. Es por ello que se ha acordado realizar ateneos
mensuales poniendo foco en temas trascendentes y de actualidad, cuyo producto culmine
con la elaboración de documentos de consenso sobre los mismos.
En charla con Ser Médico, la Dra. Marisa Buglioli, directora del Departamento de Medicina Preventiva y Social, señaló que estos ateneos buscan tratar temas importantes de la actualidad en materia de salud «desde la epidemiología, riesgos y medidas de prevención».
En lo que refiere al ateneo del pasado 21 de noviembre, se llegó a las siguientes conclusiones:
– El análisis de la cadena epidemiológica del ébola determina que las personas más
vulnerables son: las residentes en los países afectados que pertenecen a grupos
sociales desfavorecidos y con determinantes culturales que favorecen la
diseminación de la enfermedad (tratamiento de cadáveres, por ejemplo), y el
personal de salud.
– De acuerdo a la opinión de varios expertos, la prioridad consiste en fortalecer
infraestructuras médicas en los países afectados para suministrar a los enfermos el
apoyo médico básico como la hidratación y la transfusión sanguínea, por encima de
la aplicación generalizada de fármacos que se encuentran en etapa de experimentación. Debe tenerse en cuenta que aún existe desconocimiento respecto al efecto terapéutico de dichos fármacos, así como sobre sus efectos adversos que pueden no ser despreciables.
– Analizado el brote de ébola en África occidental y sus determinantes puede
concluirse que el evento no alcanzará el estadio de pandemia y el riesgo de que una
epidemia llegue a América del Sur es extremadamente bajo.
– Es necesario comunicar de forma objetiva, transparente y comprensible la evolución
de la situación, de forma que se adopten medidas sensatas y proporcionadas. La amplificación del problema estimula respuestas desproporcionadas, sin tener en cuenta que los efectos indeseables de medidas excesivas exponen a la población y al sistema de salud a perjuicios que pueden superar a los atribuibles al ébola.
– El Departamento de Medicina Preventiva y Social está a disposición, trabajando con
rigor y la prudencia aconsejable, a colaborar con los medios de comunicación de
forma que de que difundan a la población aspectos positivos relacionados con la
coordinación de actividades sanitarias, vigilancia epidemiológica, recomendación de
medidas preventivas proporcionadas y factibles que contribuyan a fomentar una
respuesta adecuada de la comunidad nacional, más que destacar noticias de
impacto que resulten alarmantes.


