martes 14 de abril de 2015

Con un estilo propio, polémico, incisivo para quien gusta leer de sus obras, Eduardo Galeano dejó su huella en la literatura contemporánea tanto nacional como latinoamericana con obras de un inmenso nivel como Bocas del Tiempo, Las venas abiertas de América Latina, Memorias del fuego, Una historia casi universal, El futbol a sol y sombra, Patas Arriba, El libro de los abrazos y Nosotros decimos no, entre otros, lo llevaron a obtener importantes reconocimientos como el American Book Award, el Aloa o el premio a la Libertad Cultural de la Fundación Lannan y el Stig Dagerman.
Con una intensa vida dedicada a la escritura y al periodismo, Galeano continuaba produciendo, teniendo previsto el lanzamiento en España, en estos días, de «Mujeres» su nuevo libro con relatos sobre personajes femeninos como Juana de Arco, Rigoberta Menchú y Marilyn Monroe entre otros.
En ocasión de asistir a nuestra institución a homenajear a un amigo médico fallecido, Eduardo Galeano, nos regalaba estas palabras:
«No soy hombre de nostalgias, soy hombre de esperanzas, que a veces no se muy bien de donde viene la esperanza, pero de algún lado vendrá porque viva está. Y a la hora de explicar la esperanza se me enreda la lengua, porque la verdad es que quizás no tiene explicación, probablemente porque, no sé, debe ser ciega la esperanza porque es hija del amor, que también es ciego y solamente los bobos creen que el amor puede ser explicado. Pero quizás la explicación única que la esperanza tiene, cieguita y todo, pero viva, está en los hombres y en las mujeres que la encarnan, que son ella, la esperanza en carne y hueso».
Desde el Sindicato Médico del Uruguay, nos sumamos al profundo pesar de esta noticia, enviando un cálido abrazo a familiares y amigos.


