jueves 17 de marzo de 2016

Se lo dijo especialmente a uno de los médicos que pasaba visita en la sala de internación: no podía creer que sin pagar un peso recibiera un buen servicio. Fue en los primeros días de febrero. La paciente había sido derivada desde el Hospital de Rocha a Montevideo. Estaba en veraneo en Punta del Diablo, se sintió mal y fue hasta la capital departamental para que la atendieran.
Por la particularidad de su caso le dijeron que era probable que necesitara una operación, pero en Rocha no había anestesista disponible para una eventual cirugía. Por eso la trasladaron a Montevideo. Llegó hasta la Emergencia del Español y después fue derivada a sala para aguardar su evolución.
Ahí fue cuando le comentó al médico su positiva sorpresa sobre la atención. El doctor agradeció, pero trató de «bajarla a tierra». Le recordó que aunque el Hospital Español es de los «mejores» del sistema público en Montevideo, todos los días se enfrenta con «carencias básicas».
La paciente estadounidense terminó por darse cuenta sola. Pasaron algunos días y cuando por fin pudo movilizar el intestino se encontró con que en el baño el inodoro no tenía tapa, no había papel higiénico y tampoco jabón. «Nunca vi una paciente tan desesperada. Estaba con cara de horror. Se quería ir. Puede parecer una estupidez, algo menor, pero a veces ni nosotros nos damos cuenta de que faltan cosas tan básicas en un hospital», comentó a Búsqueda el médico, que prefirió guardar anonimato.
Todos los entusiastas elogios previos se transformaron en crítica, la paciente pedía ahora en un chapuceado español que la trasladaran al Hospital Británico. No lo consiguió, pero al menos sus acompañantes pudieron comprar una tapa para el inodoro. Los rollos de papel higiénico se los consiguió el propio médico.
El día que el doctor fue a darle el alta, después de casi una semana de internación, la mujer se había ido sin dejar rastros. «Huyó, desapareció. Se fue sin avisarle a nadie», contó el profesional. Lo que dejó fue la tapa para el water. «Es una pena, el Español es un hospital modelo, tiene buenas salas, un buen CTI, pero nadie se da cuenta de estas cosas. Es como decir: estás en el sistema público, jodete».
«ALARMA Y PREOCUPACIÓN». En la última semana subió la tensión entre los médicos y las autoridades de la Administración de Salud Pública del Estado (ASSE). En la noche del miércoles 17, una asamblea del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) resolvió mantener un conflicto con el organismo estatal por cuestiones salariales.
Pero además manifestó «alarma y preocupación» por el «deterioro progresivo de la atención en el sistema público en general, particularmente en ASSE» y llamó la atención respecto a «la constante fuga de recursos humanos hacia el sector privado, pese al mantenimiento relativo de la masa de usuarios en ASSE».
En la resolución se estableció apelar a la denuncia pública sobre las condiciones laborales y asistenciales en hospitales. Y se anunció la solicitud de una entrevista con el presidente Tabaré Vázquez.
El domingo 21 la presidenta del directorio de ASSE, Susana Muñiz, hizo algo de autocrítica pero también contraatacó. En una entrevista publicada por El Observador, reconoció «trato inadecuado» a pacientes y «falta de especialistas», sobre todo en el interior del país.
Y cargó contra los médicos. «Existen médicos que aseguran que les pagan para curar al paciente y no preguntarles cómo están. No
debería ser así», dijo.
«Hay problemas realmente en el trato a los afiliados que tenemos en el sistema. Ha sido una preocupación y estamos trabajando desde el área de calidad y gestión de riesgo. (…) Están tratando a personas que llegan con problemas y vulnerabilidad», agregó sobre los médicos.
El presidente del SMU, Julio Trostchansky, estalló al leer las declaraciones de Muñiz. Sus primeros descargos fueron en la red social Twitter.
«La presidenta de ASSE violenta la ética de relacionamiento con colegas con consideraciones fuera de lugar». «¿No será maltrato de ASSE tener a sus usuarios haciendo cola a las 5 AM para sacar hora para el médico? ¿No será maltrato tener a pacientes esperando ingreso a CTI por horas agravando su pronóstico?». «Se está haciendo muy difícil mantener relacionamiento institucional con presidenta de ASSE, que ataca a sus recursos humanos». Esos fueron algunos de sus tuits.
«SIN RUMBO, SIN PLAN». Para Trostchansky, la dirección de ASSE no ha avanzado en nada. «No tiene un rumbo, no tiene un plan estratégico», dijo a Búsqueda. El presidente del SMU sostuvo que la actual gestión del organismo estatal está «profundizando la inequidad» entre los usuarios del sistema de salud y «yendo en dirección contraria a los objetivos impuestos con la reforma sanitaria».
«No se está logrando el objetivo de la descentralización. En ASSE están sentados arriba de un presupuesto de mil millones de dólares anuales y no se ven resultados. Evidentemente no es un tema de dinero, es un tema de decisión política: de poner a los mejores y con más capacidad técnica para dirigir», afirmó.
Teniendo en cuenta que desde ahora y en los próximos años Uruguay experimentará una desaceleración económica, Trostchansky avizora que habrá hospitales públicos con más pacientes y menos recursos humanos, y mutualistas con más personal y menos usuarios.
«El gobierno tiene que tomar una definición política sobre lo que quiere hacer con la salud pública: si la incorpora definitivamente a la reforma o si sigue profundizando la inequidad», reclamó.
ASSE atiende a aproximadamente 1.200.000 usuarios, de los cuales 800.000 no tienen libertad de elección para cambiarse a una mutualista porque no están asegurados en el Fondo Nacional de Salud (Fonasa).
«Hay que ser cuidadosos con la atención que les damos a esos pacientes. ASSE tiene la responsabilidad de darles una salud adecuada, concluyó.


