La FEMI debe definir de qué lado quiere estar: si defendiendo intereses gremiales o empresariales

viernes 25 de septiembre de 2015

El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) no pretende que la Federación Médica del Interior (FEMI) deje de participar en los ámbitos de negociación, sino que defina de qué lado quiere estar; si defendiendo los intereses de los trabajadores o los intereses económicos de las empresas que nuclea.

Es por esto que el SMU presentó un escrito (acceda al mismo aquí) ante el Consejo Superior Tripartito donde deja en evidencia el doble rol de Federación Médica del Interior (FEMI), que actúa como sindicato y patronal: una asociación mixta que corrompe los principios de libertad sindical y distorsiona el funcionamiento del sistema de negociación colectiva.

Más allá de la propia definición que hace la FEMI de sí misma en su página web, al calificarse como una organización gremial médica de segundo grado, integrada por instituciones gremiales médicas del interior del país, existen ejemplos concretos que hacen pensar que la Federación Médica del Interior se vuelca hacia intereses empresariales, en detrimento de la defensa de sus trabajadores.

A continuación, pasamos a enumerar estos ejemplos:

  • Cuando las empresas con sede en Montevideo y el Sindicato Médico acordaron otorgar el 1% adeudado (del convenio anterior) por correctivo de salario de los trabajadores, la FEMI se mantuvo contraria a otorgar dicho ajuste a los trabajadores.
  • En la negociación de los Consejos de Salarios del sector privado, el Sindicato Médico y las instituciones de Montevideo están de acuerdo en ubicarse en el sector dinámico, según las pautas establecidas por el Poder Ejecutivo, lo que implica ajustes anuales de 10%, 9% y 8%, entre 2016 y 2018. Sin embargo, la FEMI decidió ubicarse en el sector medio dentro de las pautas del Poder Ejecutivo, representando ajustes por inflación menores entre 2016 y 2018, concretamente de 8,5%, 7,5% y 7%.
  • La pregunta que surge de sentido común es: ¿por qué me propone un gremio, como dice llamarse la FEMI, un ajuste menor al que se puede conseguir en el marco del Consejo de Salarios? ¿Por qué la FEMI se ubicó en el sector medio, cuando todavía no hay un pronunciamiento sobre el sector en el cual ubicarse?
  • El Sindicato Médico propone al Poder Ejecutivo un crecimiento del salario real de los trabajadores de 7,69% en los primeros tres años, hasta 2018, que esté acorde con el crecimiento de la economía. En tanto la FEMI plantea «incentivos por productividad» que, además, estén sujetos a una variable a determinar, sin la certeza de que los mismos se puedan cumplir.
  • Resulta llamativo que un gremio proponer incentivos por productividad, sujetos a una variable a determinar. Las preguntas siguen surgiendo: ¿Por qué la FEMI prefiere establecer incentivos por productividad por fuera de la pauta y ubicarse en el sector medio, en vez de pelear por posicionarse en el sector dinámico y exigir un aumento real del salario, como lo plantea el SMU?
  • Mientras desde el Sindicato Médico del Uruguay una de las principales reivindicaciones es lograr el laudo médico único, que implique que todos los médicos tengan la misma remuneración, independientemente de si trabajan en el interior o en la capital del país, la FEMI se jacta, en su propio sitio web, de que «el esfuerzo conjunto de gremios e instituciones asistenciales logró que en el año 1992 el Poder Ejecutivo les autorizara un laudo propio, reconociendo las distintas realidades de Montevideo con el interior del país».
  • Es decir que la FEMI no oculta esa calidad de asociación mixta que le ha permitido obtener resultados concretos y específicos en materia laboral y de negociación colectiva, como lo fue el laudo diferencial, que hoy representa una injusticia dentro del colectivo médico, ya que todos deberían ser remunerados de igual forma.

Por todo esto es que el Sindicato Médico está convencido de que la FEMI debe decidir, de una vez, de qué lado quiere estar.

No hace bien a los intereses del colectivo médico contar con una organización que declare defender los intereses de los trabajadores médicos del interior del país, cuando está a la vista (basta remitirse a estos ejemplos) que cada una de sus acciones está destinada a favorecer el capital de las instituciones que conforma.

Si la FEMI pretende defender los intereses de las empresas por sobre los trabajadores es válido, pero no se debe permitir que maneje ese doble rol, jactándose de conformar una gremial médica, pero al mismo tiempo ubicándose en el Consejo de Salarios en la misma mesa que las empresas de salud.