jueves 29 de octubre de 2015

«En este tema particular, que tiene que ver con los fármacos de alto costo y la alta tecnología, nosotros tenemos una posición muy clara de hacia dónde hay que ir», remarcó el presidente del Sindicato Médico del Uruguay, haciendo referencia al resultado de la Convención Médica Nacional.
«Estamos convencidos que las decisiones técnicas deben estar separadas de las decisiones políticas. Y las evaluaciones tecnológicas y de los beneficios sanitarios de la tecnología de alto costo tiene hoy que tener una base preminentemente técnica».
Con esa evaluación, según Trostchansky, serán los políticos y gobernantes los que podrán tomar la decisión, partiendo de la base de que hay una opinión independiente de quien lo va a financiar.
«De esta forma podemos confiar plenamente que las conclusiones a las cuales se llegan no están, por lo menos, viciadas de otros componentes que no son de la evaluación propiamente dicha», afirmó el presidente del SMU.
Estas declaraciones fueron realizadas en la apertura del curso internacional sobre Evaluación de Tecnologías Sanitarias, organizado entre el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Fondo Nacional de Recursos (FNR) en conjunto con las Facultades de Medicina y Química de la UDELAR, los colectivos profesionales agrupados en la Asociación de Química y Farmacia del Uruguay y el Sindicato Médico del Uruguay, con la cooperación técnica de la OPS/OMS.
Trostchansky compartió la necesidad de ahondar en este tipo de eventos, «sobre todo porque como representantes del colectivo médico, el Sindicato Médico es mucho más que un sindicato; es un representante de una profesión que debe pronunciarse y dar opinión sobre los aspectos que la sociedad está discutiendo en salud, pero sobre todo aportar a la discusión».
Para finalizar, el presidente del SMU expresó que esta discusión se enmarca en un debate mucho más amplio que, a su juicio, debe afrontar la sociedad, en cuanto al modelo a aplicar para una mejor atención sanitaria.
«Creo que nos tenemos que enfrentar como sociedad a analizar cómo es la atención sanitaria en este mundo, y en este 2015, enfrentados a un futuro que cada vez va a profundizar más en la necesidad de la alta tecnología, de los fármacos de alto costo, y de las evaluaciones correctas».
El presidente del gremio médico afirmó que si bien los otros paradigmas de atención sanitaria, como el primer nivel de atención, seguirán siendo importantes «tenemos que saber entender que estamos procesando un cambio y que como sociedad tenemos que definir cuáles son los elementos que nos van a generar mayores beneficios desde el punto sanitario».
Para leer el discurso completo del Dr. Julio Trostchansky, haga clic aquí.
La directora general del Fondo Nacional de Recursos, Alicia Ferreira, afirmó que se ha venido trabajando en la búsqueda de herramientas de evaluación de tecnologías sanitarias con el fin de alcanzar «la universalización, equidad y sustentabilidad del sistema de salud, que repercutan en una mejor calidad de atención para la población».
Por su parte, la química farmacéutica Virginia Olmos, presidenta de la Asociación de Química y Farmacia del Uruguay, indicó que la «toma de decisiones con herramientas que permitan llegar a la mejor opción se hace imprescindible» en Uruguay.
Para Olmos la evaluación no debe basarse solamente en los costos de las tecnologías (incluyendo los medicamentos como tecnología), sino también en los beneficios que puede generar.
El consultor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Miguel Fernández Galeano, resaltó la importancia de haber conformado una mesa de apertura del curso donde quedara de manifiesto el respaldo interinstitucional que hay atrás de esta iniciativa.
«La actividad es importante, el curso va a servir y va a dejar cosas, pero hay un producto que ya tenemos, que es el haber generado un espacio interinstitucional con la amplitud y la representatividad que tiene este tema».
El Profesor Dr. Fernando Tomasina, Decano de la Facultad de Medicina, remarcó que para la Universidad de la República la discusión de este tema es un punto obligado dentro de la ley orgánica, por tratarse de tema de interés público.
«Este tipo de instancias nos permiten avanzar como país, pensando siempre en aquello de que la salud no debe ser una mercancía, sino un derecho a gozar por cada uno de los ciudadanos», planteó Tomasina.
El Dr. Jorge Quian, Director General de Salud (DIGESA), planteó que los medicamentos de alto costo, muchas veces, se indican por alguien que no está seguro de su utilización, y que atrás de la indicación de un medicamento de alto costo, está la firma de un médico que muchas veces no ha tenido la capacidad suficiente para saber si ese medicamento era útil y poner en compromiso, no al Ministerio de Salud, que eso es lo que menos importa, sino a un paciente que confió en su decisión y esa decisión no estaba bien fundamenta. Por eso creo que estos cursos sirven mucho para quienes tienen la responsabilidad de la indicación médica».


