miércoles 19 de agosto de 2015

El vicepresidente del gremio médico, Alfredo Toledo, manifestó que si bien la reivindicación salarial está presente en la plataforma de negociación, existen otros aspectos importantes, como el «problema asistencial» en la salud pública y la falta de respuesta de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) sobre su proyecto de desarrollo a futuro.
Toledo explicó que desde hace un año y medio, cuando se puso en marcha la Novena Convención Médica Nacional, un equipo técnico del SMU estuvo trabajando en la elaboración y diseño de propuestas que favorecieran y ayudaran al nuevo gobierno, en la reforma de la salud.
«Este fue el objetivo central de estos últimos años de trabajo del Sindicato Médico del Uruguay. Pero no hemos encontrado los ámbitos para poder desarrollar estos temas», enfatizó el vicepresidente, quien destacó la falta de información por parte de ASSE sobre su plan, tanto de propuestas como de ejecución.
Toledo informó que el lunes 16 de agosto representantes del SMU mantuvieron una reunión con autoridades de ASSE, retomando las conversaciones.
«Hasta el 16 de agosto no habíamos tenido, realmente, ningún contacto con documentación de las propuestas que ASSE llevaría al Parlamento en estos días. Estamos preocupados y molestos, porque se dejó pasar mucho tiempo. Y el tiempo juega en contra de las mejores soluciones», remarcó el vicepresidente gremial.
Por su parte, el secretario médico gremial, Alejandro Cuesta, afirmó que desde el sindicato existe una «gran desazón», ya que el gremio médico mantuvo durante mucho tiempo una actitud constructiva, con el fin de mejorar la calidad de atención médica, pero se llegó a un punto donde «parece desconocerse todo esto y de alguna manera, nos obliga a asumir una conducta contestataria».
Para Cuesta, en este proceso de negociación se vio «una ausencia de Consejo de Salarios como tal, entendiéndolo como una mesa de negociación tripartita, donde con determinados parámetros uno se sienta a conversar y se negocia. Y se negocia con los tiempos y las garantías de lo que establece la ley. Y eso, lamentablemente, no se pudo dar, tanto a nivel privado como público».
El secretario gremial dijo tener la sensación de que, a nivel público, se perdieron como mínimo «cuatro meses de trabajo y discusión», sobre muchos puntos que ni siquiera versan sobre razones económicas, y que atentan contra el Sistema Nacional Integrado de Salud.
«A nivel de la salud pública, no se está entendiendo que en la medida que no progresemos en la reforma del Sistema Nacional Integrado de Salud, de lo que parece haber un gran acuerdo nacional, este estará amenazado», opinó Cuesta.
En respuesta al planteo de si el problema asistencial de ASSE corresponde a un tema de recursos humanos, el secretario gremial fue enfático al afirmar, que se trata de un problema «no solo de recursos humanos, sino también de gestión y político».
«Lo que hace falta es estar dispuesto a pagar los costos políticos de la gente que históricamente se viene beneficiando. Porque cada vez que algo no funciona bien, seguro hay alguien que se beneficia de esto, sea la corporación que sea, otro prestador, una paraclínica, un proveedor, el que sea… pero hay que estar dispuesto a pagar el costo político, que será menor en la medida que se logre un consenso social», remató Cuesta.
Desde la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes compartieron la preocupación del Sindicato Médico, sobre todo en lo que tiene que ver con el cumplimiento de las metas asistenciales.


