viernes 15 de agosto de 2014

Falleció en Montevideo el 14 de agosto de 2014. Había nacido el 10 de marzo de 1928.
Por Dr. Antonio L. Turnes
Ingresó al SMU el 1º de abril de 1954. Graduado en setiembre de 1976, a los 48 años, porque trabajó intensamente como Practicante de Casa de Galicia y otros centros durante muchos años, siendo un apoyo fundamental para la asistencia que se prestaba en aquella época.
Cargos docentes: Jefe de Clínica de Cirugía Pediátrica titular.
Profesor Adjunto de Cirugía Pediátrica titular.
Actuación científica: numerosos trabajos publicados, de los cuales mencionamos los más importantes:
Reflujo gastroesofágico y hernia hiatal en el niño.
Linfangioma quístico.
Quistes y fístulas congénitas del cuello.
Mal descenso testicular. Una técnica, 500 casos
Actuación gremial:
Socio del Sindicato Médico desde estudiante. Actuación en varias Comisiones, destacando las de Mercosur y Educación Médica Contínua.
Fundador de la FUFEMM (Federación Uruguaya de Funcionarios de Entidades Médico Mutuales).
Fundador de CHACEFU.
Dirigente de la Asociación de Funcionarios de Asignaciones Familiares durante varios años.
Fundador de las Bibliotecas de estas gremiales y fundador de la Biblioteca Técnico Médica de Casa de Galicia.
Actuación profesional:
Cirujano pediatra de varias instituciones médicas, destacando Casa de Galicia.
Ayudante Técnico de Cirugía Pediátrica por concurso del BPS durante varios años.
Cirujano pediatra y posteriormente Jefe de Servicio de Cirugía Pediátrica por concurso del BPS durante varios años.
Por ello, el Sindicato Médico del Uruguay le confirió el 11 de agosto de 2001 la Distinción Sindical al mérito docente, gremial y en el ejercicio profesional.
Fue un gran amigo y el ayudante quirúrgico durante largo tiempo del Prof. Dr. Ricardo B. Yannicelli, por quien tenía profundo afecto, que era recíproco. Fue su hombre de confianza para misiones difíciles cuando Yannicelli fue Ministro de Salud Pública, durante el gobierno constitucional del Gral. Oscar Diego Gestido (1967-1968).
Cuando Ricardo B. Yannicelli falleció, en 1998, Benito Amoza fue el encargado de despedir sus restos en nombre del Ministerio de Salud Pública. Allí expresó esta anécdota:
En nombre y representación del Ministro de Salud Pública, hizo uso de la palabra Benito Amoza, estrecho colaborador de Yannicelli, quien hizo una breve semblanza con inclusión de una jugosa anécdota:
«Decir algo de Ricardo Yannicelli no es difícil… tuvo una vida tan prolífica que cualquier cosa que se diga de él cae dentro de los valores que esgrimió durante toda su trayectoria.»
Lo conocí directamente en marzo de 1955, cuando ingresé como interno en el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Pereira Rossell. Entré por el ascensor que da a Bulevar Artigas y don Ricardo al mismo tiempo por el ascensor de atrás; nos encontramos casualmente en el medio de las salas; si hubiéramos sido creyentes -cosa que no lo fue ni lo soy- diríamos que fue un designio de Dios quien nos hizo juntar ese día y a esa misma hora. Desde aquel momento, marzo de 1955, no nos separamos más», afirmó emocionado.
«Con Ricardo pasamos todas. Fundador de la Sociedad de Cirugía Pediátrica, entre tantas cosas, recorrimos juntos el camino de la especialidad. Como interno primero, ayudante de clase después, jefe de Clínica, etcétera, todos los escalones que nos pone a nuestra disposición la Facultad, siempre acompañados y aconsejados por el maestro.»
Son muchas las cosas que puedo decir de Yannicelli. Lo acompañé como asesor cuando fue Ministro, aquí está quien lo acompañó como Subsecretario en aquel momento; ambos designados por el presidente general Gestido.»
…Una noche me despierta a las dos de la mañana y me dice: acompañáme hasta el Pedro Visca. No me quiso decir a qué; llegamos, llama a la nurse y le dice: Mire, viene un camión de papas que compró el Ministerio y yo lo voy a recibir. La nurse no podía creer que el Ministro fuera a recibir ese cargamento. Arrea dos sillas y le dice a la Nurse: «El doctor se va a sentar en una y yo en otra, y una tijera para cada uno». Seguía la nurse asombrada y sin entender nada, me acuerdo todavía claramente. Cuando llegó el camión le dijo al camionero que trajera las bolsas de a una y con la tijera cortó la boca de la primera bolsa. Me dijo: vos poné para ahí las que están sanas, y yo para acá las que están feas. Y así durante tres horas, revisando las papas una por una. Del camión de papas rescatamos una bolsa y media. Le dijo al camionero: con esta el Ministerio se queda pero todas estas, usted se las lleva. El hombre no sabía qué decirle. Pero no se ponga triste porque esta cantidad de papas la puede llevar para los chanchos que se la van a pagar muy bien, pero tenga en cuenta que los niños son distintos. El hombre agachó la cabeza, se subió al camión y se fue.
Un hombre grande, un camionero, que no tuvo valor para enfrentar la valentía de aquel Ministro que le decía la verdad y que con gran elegancia lo trataba de ladrón. Creo que es una anécdota que vale la pena recordar y rescatar porque -repito- está muy de actualidad».
Lo transcripto pinta de cuerpo entero a ambos personajes y no necesita más comentarios. La corrupción en Salud Pública viene de lejos, y siempre hubo gente honesta (la mayoría) que luchó contra estos desvíos.
Benito Amoza era un hombre sencillo y franco. Gran amigo de sus amigos, de un indiscutible sentido común, de los que guardaban un culto a la amistad y de una rectitud acrisolada. Era un hombre justo.
Lamentamos profundamente su pérdida y expresamos la solidaridad con su familia, sus compañeros y amigos, a los que tanto animó en circunstancias personales difíciles. Se ha ido otro referente en lo técnico y en lo ético, de la Cirugía Pediátrica y de la Medicina uruguaya.
Que descanse en paz.


