martes 5 de agosto de 2014

Falleció en Montevideo el 1º de agosto de 2014, a los 86 años, el Prof. Emérito Dr. Raúl Carlos Praderi González, una de las figuras de mayor trascendencia internacional de la Cirugía del siglo XX. Había nacido en esta ciudad el 18 de setiembre de 1927, graduándose en agosto de 1956.
Por Dr. Antonio Turnes.
Hijo de José Alberto Praderi (1891-1975), un destacado pediatra, que fue un gran gremialista y un universitario ejemplar y hermano del Prof. Dr. Luis A. Praderi González, otro destacado Profesor de Clínica Quirúrgica.
Raúl Praderi fue un hombre de múltiples facetas e inquietudes, un verdadero espíritu renacentista.
Fue Anatomista primero, como Disector y Prosector; actuó como Prosector de Anatomía Quirúrgica y Medicina Operatoria; fue un cirujano de urgencia ejemplar, tanto en el Hospital de Clínicas y el Hospital Maciel, como en el Servicio de Urgencia del CASMU, por muchos años.
Paralelamente a su brillante carrera quirúrgica, que culminó como Profesor Director de Clínica Quirúrgica, cultivó la pintura, sobre todo de marinas; la fotografía; recorrió los ríos y lagunas del Uruguay en canoa, haciendo varios libros que son referentes. Siendo Practicante hizo en 1950 un viaje por el Amazonas en un barco de paletas, que le permitió conocer en una aventura extraordinaria las intimidades de ese país continente que es el Brasil.
Fue un Historiador de la Medicina, que dejó importantes aportes, particularmente en la historia de la Cirugía en el Uruguay, en un memorable trabajo que hizo junto al recordado Prof. Luis Bergalli, prematuramente fallecido, que se ubica en Internet. Ver aquí.
Concurrió a cientos de Congresos Internacionales de Cirugía, particularmente vinculado a la cirugía bilio-pancreática, en la que fue un Maestro de trascendencia. En virtud de ese amplio conocimiento y de las innovaciones técnicas que introdujo, particularmente el tubo trans-hepático, fue invitado a prologar los más famosos tratados de cirugía digestiva del siglo pasado.
Fue un Profesor que se formó en la Escuela de Abel Chifflet, a quien tuvo por su Maestro y por el cual sintió profundo afecto.
Participó de las actividades gremiales tanto en el Sindicato Médico del Uruguay, donde integró por varios períodos el Comité Ejecutivo, y también en la Junta Directiva del Centro de Asistencia, en la década de 1990 a 2000.
En ocasión de los homenajes que se le tributaron a los 15 años de la muerte del Dr. Vladimir Roslik, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, integró la Comisión Organizadora e hizo declaraciones a la revista Noticias, manifestó «Fue una infamia lo que se hizo con él». Más información aquí.
Hombre de humor cáustico, presentó en el Congreso Uruguayo de Cirugía que se realizó en la ciudad de Salto, en 1998, los Consejos del Viejo Minchaca, que constituye un autoretrato irónico de su propia trayectoria, paseándonos por la Historia de la Medicina y de su intensa y variada actividad. (Cirugía del Uruguay 1999; 69: 5-8).
Miembro destacado de la Sociedad Uruguaya de Historia de la Medicina, donde hizo singulares aportes y protagonizó memorables discusiones, integró también la Academia Uruguaya de Historia Marítima y Fluvial. En esta condición participó en la conmemoración de los 200 años de la Batalla de Trafalgar, con una conferencia memorable brindada en la Escuela Naval, ante un público especializado que quedó fascinado por su exposición, así como la de otro viejo amigo también miembro de la misma Academia, el Dr. Milton Rizzi Castro que en la ocasión deleitó con una conferencia sobre el Almirante Horatio Nelson, el héroe de esa Batalla memorable. Los médicos historiadores hicieron el deleite de todos los más de trescientos asistentes.
En el 50º Congreso Uruguayo de Cirugía, realizado en noviembre de 1999, dictó una Conferencia titulada Cien años de Cirugía Pancreática, que puede leerse también en Internet.
Fue Miembro titular de la Academia Nacional de Medicina desde el 8 de agosto de 1991 y Presidente de la misma en el período 2003-2004.
Entre otras distinciones que recibió él gustaba destacar que era Miembro correspondiente extranjero de las Academias Argentina y Peruana de Cirugía y del Colegio Brasileiro de Cirurgioes.
Conocido en los ámbitos académicos y quirúrgicos latinoamericanos, norteamericanos y europeos, era respetado como una autoridad en todos los temas en que había hecho importantes aportes.
Se ha ido una de las figuras más importantes, un referente de la Cirugía del siglo XX, un universitario ejemplar, multifacético y de una energía formidable para hacer mucho y hacerlo bien.
Llegue a su familia, a sus discípulos y amigos, la solidaridad por esta triste e irreparable pérdida.


