miércoles 7 de enero de 2015

Onofre Machado Sena falleció el 1º de enero de 2015, a los 73 años. Había nacido en Paysandú el 22 de enero de 1941, cursando sus estudios secundarios en Tacuarembó hasta el año 1958.
En 1959 vino a Montevideo, graduándose de Médico en 1967. En el año 1971 se graduó como Anestesiólogo y finalizó el cargo de Grado II de Anestesiología en el Hospital de Clínicas «Dr. Manuel Quintela».
A partir de 1972 concursó y obtuvo el cargo de Anestesiólogo del MSP, el que desempeñó por más de 30 años. Simultáneamente, desarrolló con dignidad y dedicación su especialidad en el mutualismo, alcanzando el Grado IV en los Departamentos de Anestesiología del CASMU y de la Asociación Española Primera de Socorros Mutuos.
Desde aquel mismo año desempeñó cargos electivos de la Sociedad de Anestesiología, por varios períodos y en distintos cargos.
En 1985 colaboró en la organización del congreso de CLASA (Confederación Latinoamericana de Sociedades de Anestesiología), que reunía un nuevo congreso en Montevideo.
Fue un militante silencioso del Sindicato Médico. Fue integrante por cargos electivos en distintas directivas de ATAE (Asociación de Técnicos de la Asociación Española) y era Delegado Técnico al Consejo Directivo de la AEPSM en ocasión de celebrar ésta su 150º aniversario, en 2003.
El Sindicato Médico del Uruguay le confirió la Distinción Sindical al mérito gremial y en el ejercicio profesional el 11 de agosto de 2007.
Fue un profesional competente, que enseñó con dedicación y modestia. Amable y dedicado, nunca perdió esa cuota de bonhomía y cordialidad que lo caracterizó desde que ingresó a la Facultad de Medicina, donde le conocimos.
Como cantó hace muchas décadas el poeta sevillano Antonio Machado (1875-1939), Onofre respondía ciertamente a esta descripción:
(…) Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno. (…)
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
Sus familiares, colegas y amigos han sufrido una triste pérdida. Quedará la memoria de cuanto enseñó con su vida y su obra. Se fue de esta vida sembrando amigos.
Querido Onofre: que descanses en paz.
Dr. Antonio L. Turnes
5 de enero de 2015


