En cinco años los documentos médicos serán digitales

jueves 10 de julio de 2014

La implementación de la historia clínica electrónica (HCE) y el desarrollo de la telemedicina fueron dos de las recomendaciones finales de la Convención Médica (CMN), que tuvo lugar en junio de este año. Cuáles son sus características. Qué barreras y facilitadores reales existen para su ejecución.

Se espera que para 2019 historias clínicas, recetas, resultados de estudios y demás estarán procesados de forma electrónica, tanto en los centros públicos, como privados, afirma una nota de El Observador.

El proyecto Salud.uy busca terminar con las problemáticas que suponen el traslado de los diferentes documentos médicos y ofrecerá información valiosa sobre cada paciente –enfermedades, alergias, tipo de sangre- esté donde esté.  La iniciativa ya se concretó en algunas instituciones y se generalizará en 2016. Hasta este año, el programa se encuentra en fase piloto, luego se dará un margen de tres años para la implementación y en 2019 será obligatorio en todas las instituciones.

Elena Clavell, directora del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), explicó a El Observador que el Estado ofrecerá la arquitectura y los códigos que serán el lenguaje común. Luego, cada institución podrá diseñar la historia según le parezca.

 «La historia clínica electrónica es una herramienta que, tomando en cuenta los aspectos éticos y jurídicos de la protección de datos sensibles, contribuye al mejoramiento de la calidad de la atención médica. Asimismo, se debe asegurar un registro de buena calidad, más allá del medio o soporte», narra la recomendación final de esta 9na Convención Médica.

Y continúa, hablando sobre su adopción: » (…) no es un proceso fácil porque, además de las dificultades técnicas asociadas a su diseño y aplicación como la definición y adopción de estándares para la interoperabilidad (técnica, semántica y operativa), se debe cuidar de no afectar la relación médico-paciente, y contemplar los obstáculos a salvar».

Por último, señala de forma resumida cuáles son las barreras y facilitadores para la implementación.

Algunas barreras: falta de usabilidad de los sistemas, falta de interfaces de usuario uniformes entre las distintas instituciones, escaso tiempo para el registro, falta de utilidad clara para el profesional actuante, necesidad del uso de estándares.

Algunos facilitadores: capacitación de los usuarios y adecuado soporte técnico, incorporación de propuestas de valor bien definidas para el profesional o para el paciente, integración del registro en los flujos de trabajo de los equipos, mecanismos de estímulo entre pares, estímulo económico.