jueves 12 de marzo de 2015

Ese mismo día, se instalaba un neurólogo de guardia en la Unidad de ACV de dicho hospital. Lo que implica un «paso importante para cumplir el objetivo de universalizar el tratamiento de esta enfermedad», señala a Ser Médico Andrés Gaye, coordinador de la Unidad de ACV, del Hospital de Clínicas.
Hoy, un año después, esta Unidad de ACV lleva 100 ingresos y 31 pacientes trombolizados. Esto, según explica Gaye, «significa un aumento del 310% en la tasa de pacientes que se venían trombolizando». En los años anteriores se trombolizaban 10 pacientes cada año.
«El acuerdo y funcionamiento fue excelente. Las cifras preliminares de mortalidad, porcentaje de pacientes que ingresan a CTI, días de internación y complicaciones de los pacientes están a la altura de centros de referencia internacionales», considera el médico.
Luego de este avance, el siguiente paso era involucrar al resto del sistema público e ir hacia el interior del país. Para eso se crearon en Cerro Largo, Paysandú y San José sendos precentros. Y, según señala Gaye, en el caso de Cerro Largo, «ya se han trombolizado pacientes del área pública y privada».
El gran objetivo final de estas acciones es la generación de Plan Nacional de ACV, que permita atender a todo el país. Para esto, durante 2014 el equipo del Hospital de Clínicas elaboró un borrador que fue presentado a ASSE en el período anterior. En este sentido, Gaye explica que en este tiempo se «ha afinado el documento, se van a realizar reunirnos con el SMU para seguir trabajando en esto, y estamos esperando para reunirnos con las nuevas autoridades».


