El SMU adhiere a declaración de Naciones Unidas por conmemoración del Holocausto y condena toda forma de violación a los derechos humanos

miércoles 3 de febrero de 2016

Fiel a su compromiso con la paz y la salud de los pueblos (consigna que enmarcó el acto del último Día del Médico y el 95 aniversario de la institución) el Sindicato Médico del Uruguay reafirma su condena a toda forma de violencia y violación a los derechos humanos.

Hoy, jueves 27 de enero, se celebra el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las Víctimas del Holocausto, una fecha votada en 2005 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

Naciones Unidas rindió hoy un tributo a las víctimas del Holocausto y avisó sobre la existencia de una nueva ola de antisemitismo y de discriminación contra otros grupos étnicos y religiosos.

«Hoy, con una creciente marea de intolerancia antisemita, antimusulmana y de otras formas de discriminación, debemos hacer aún más para defender los derechos de la gente en cualquier lugar», dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en la ceremonia, según informa la agencia de noticias EFE.

En esa línea, el Sindicato Médico del Uruguay adhiere al comunicado de Naciones Unidas y reafirma su compromiso expreso en contra de toda forma de violencia y violación a los derechos humanos.

El pasado 3 de diciembre, en conmemoración del Día del Médico y festejos por los 95 años de la institución, el SMU decidió celebrarlo bajo la consigna «Por la paz y la salud de los Pueblos», en una clara manifestación de compromiso del colectivo médico la sociedad.

Mirá acá el discurso del presidente del SMU, Julio Trostchansky, en ocasión del acto del Día del Médico.

 

«Cualesquiera fueran los hechos, antes o después, el incesante estado de terrorismo, guerra y muerte representa exactamente lo opuesto a lo que somos y hacemos los médicos… ofrendar todo nuestro esfuerzo y energía a prolongar la mejor calidad de vida que esté a nuestro alcance», expresó el presidente del SMU.

«No estuvimos, no estamos, ni estaremos ajenos a los problemas que afectan a quienes nos rodean, por la esencia de la función que cumplimos y por nuestra vocación humanista de siempre. Es por eso que ante los sucesos trágicos que vienen ocurriendo, lejos y cerca, a nuestro alrededor, resulta imposible permanecer en silencio», agregó Trostchansky.

Por su parte, Ban Ki-moon criticó además a aquellos que niegan el Holocausto y lamentó que hoy día se sigan viendo en algunos lugares «esfuerzos para cuestionar la realidad y la escala de la tragedia».

«En este tiempo de tensiones sectarias, el respeto mutuo debe ser lo primero en nuestra mente. Alimentar el odio y jugar con hechos históricos solo lleva al camino sin salida del desacuerdo y el peligro», dijo Ban.