viernes 7 de agosto de 2015

El SMU lamenta llegar a una instancia de paralización de actividades, pero entiende que la total falta de cooperación de los distintos actores que acompañan el proceso, obliga a tomar tal determinación.
¿Qué está en juego en las negociaciones?
En dicha negociación está en juego el salario real y el futuro de los trabajadores médicos para los próximos cinco años.
¿Cuáles son los planteos del SMU?
Un laudo único para el sector público y privado, así como para Montevideo y el interior del país. En el Consejo de Salarios se planteó la necesidad de dejar de tener dos laudos, por entender que todos deberíamos jugar con las mismas reglas, en cuanto a los niveles de remuneración.
Aumento del salario real por encima de la inflación para el quinquenio, en línea con el crecimiento económico del país.
Reforma del trabajo médico, en la misma línea de lo que se ha venido trabajando durante el quinquenio pasado.
¿Cuáles son las pautas salariales que introdujo el gobierno para el sector privado?
- El Poder Ejecutivo establece un plazo de duración del convenio de tres años.
- Plantea una periodicidad de los ajustes salariales marcada por semestres.
- Establece un aumento de salario definido en base a un criterio nominal (más allá de cuál sea el futuro de la inflación).
- Determina el porcentaje de ajuste nominal de salario en base a tres posibilidades, de acuerdo al dinamismo económico del sector. Así las cosas, habría un sector I, determinado por los sectores con mayores problemas económicos (y es quien recibiría menor porcentaje de ajuste). Un sector II, sin vaivenes económicos, y un sector III, considerado «sector dinámico, pautado con un crecimiento por encima del 4% anual. El Poder Ejecutivo colocaría a la Salud, en el sector II, con ajustes de 8%, 7,5% y 7%, en los tres ajustes respectivos (julio 2015, julio 2016, julio 2017).
- Los «correctivos»: se determinan de la inflación del año anterior con lo que se otorgó de ajuste salarial. Si la inflación superó lo que fue el ajuste de salarios, se incrementa el salario, por la diferencia. Este correctivo se realiza una vez al año. El Poder Ejecutivo plantea hacer estos correctivos en el año 2017 y 2018.
- El Poder Ejecutivo plantea una «cláusula gatillo». ¿Cómo se implementa? Si la inflación llega al 12%, mientras que el aumento nominal fue de 10%, en ese caso, automáticamente se activa la cláusula, otorgando el ajuste hasta llegar al 12%.
¿Qué evaluación hace el SMU de las pautas del gobierno?
- El SMU entiende que el plazo de convenio a tres años es considerado un plazo «relativamente largo», máxime cuando el propio Poder Ejecutivo viene sosteniendo que los próximos años serán los que representen mayores problemas económicos para el país.
- Con respecto a la periodicidad de los ajustes salariales el SMU plantea ajustes anuales, y no semestrales, ya que resulta conveniente contar con el aumento total desde el inicio, y no en dos partes iguales, divididas por semestre, con el fin de contrarrestar los efectos negativos de la inflación.
- Aceptar un criterio nominal para determinar el salario del trabajador implica un riesgo, por el hecho de asumir un valor fijado por el Poder Ejecutivo en cada uno de esos ajustes anuales, sin saber, a ciencia cierta, cómo se comportará la inflación.
- El SMU entiende que la Salud es un sector dinámico de la economía, y se sustenta para eso en un informe del Banco Central del Uruguay (BCU), que relaciona el crecimiento del producto de la economía con el crecimiento del producto del sector Salud. En base al informe del BCU el crecimiento del producto del Sector Salud, entre 2005 y 2014, a valores constantes, da un promedio interanual de 4.2%. Por lo tanto, el sector cumple con la condición del Poder Ejecutivo para considerar que se trata de un sector dinámico. Los ajustes, en este caso, serían de 10%, 9% y 8%, en los tres ajustes respectivos (julio 2015, julio 2016, julio 2017). Es de destacar que todas las cámaras empresariales, menos la FEMI (Federación Médica del Interior), acordaron situarse en el sector dinámico, que permitiría mayores ajustes salariales. La FEMI y autoridades del Ministerio de Economía, en tanto, plantearon situarse en el sector II, lo que repercutiría en menores ajustes salariales.
- El SMU acompañaría la propuesta del PIT-CNT y la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), donde plantean poner sobre la mesa todos los ajustes por correctivos, de cada año.
- El SMU entiende que el 12% de inflación es un valor elevado para determinar la cláusula gatillo.
En resumen: bajo estas pautas establecidas por el Poder Ejecutivo, los únicos que toman riesgo por la política económica que siga el gobierno durante los próximos tres años son los trabajadores, ya que están asumiendo ajustes nominales fijos (sin contemplar la inflación).
A todo esto, el Poder Ejecutivo asumió que la inflación va a ser, en los próximos tres años, de 8%, 7% y 6%, respectivamente en cada año, al tiempo que vaticinó que el promedio de crecimiento de la economía para los próximos cinco años será de 2,7% anual.
En base a estas proyecciones de crecimiento del gobierno, y de su estimación de disminución de inflación, el SMU plantea al Poder Ejecutivo (por fuera de las pautas ya fijadas) un ajuste de salario en términos reales que sea el equivalente al crecimiento de la economía en los primeros tres años.
Nulo avance en el sector público
Luego de varios meses de intento de negociación con la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) no se ha podido avanzar en el mensaje presupuestal. El SMU, el Ministerio de Trabajo y ASSE se reunirán el miércoles 5 de agosto en el marco de un Consejo de Salario Público.


