viernes 18 de marzo de 2016

Esto quiere decir, no superar la línea de los los 450 fallecidos. Para ello, según explicó a El Observador el director de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), Gerardo Barrios, el gobierno pretende que las políticas y estrategias de disminución de siniestralidad nacionales estén coordinadas con las de los 19 departamentos.
Se pedirá entonces a cada departamento la realización de un plan específico, identificando los mayores problemas y se acompañe de metas claras.
Actualmente, no todos los departamentos están dispuestos a seguir y controlar las normas de la misma manera, y por ejemplo durante la campaña electoral, el actual intendente de Cerro Largo, Sergio Botana, se promovía la no fiscalización del uso del casco para circular en motocicleta.
Así, las situaciones interdepartamentales son muy dispares, con lugares como Rocha o Paysandú donde las tasas de fallecidos en tránsito cada 100 mil habitantes superan ampliamente la media nacional de 14,5, y ascienden a 21,7 y 21,1 respectivamente; y otros como Treinta y Tres y Rivera tienen una tasa de 7,9 y 8,4 cada 100 mil habitantes.
Las estrategias dispuestas desde la Unasev incluyen el desarrollo de la Policía Nacional de Tránsito en coordinación con los inspectores para la fiscalización de las normas de tránsito. Se trata de una «construcción colectiva» en donde la planificación es «fundamental», afirmó.
La mejora de la seguridad vial, dijo el presidente de Unasev, «tiene un componente técnico y un componente de sentido común: si tenés una esquina donde mueren 20 tipos en seis meses, esa esquina tiene un problema. Si ponés un cartel de Pare y no funciona, tenés que repensar, y acá se repiensa poco, a veces, cuál es la solución».
La meta de Unasev es llegar a 2.020 con un promedio de 8,5 muertos cada 100 mil habitantes, según el compromiso asumido en la ONU para el decenio 2011-2020 en seguridad vial.
Según el informe de siniestralidad vial de 2015, fallecieron en ese año 506 personas, 32 menos que en 2014, la cifra menor en los últimos ocho años. El total de lesionados –entre heridos leves, graves y fallecidos– fue de 30.116 personas, de los cuales 85% fue a partir de siniestros en ciudades. En los departamentos de Montevideo, Canelones, Maldonado, San José y Florida es donde se concentra el 62,6% de los muertos en tránsito a nivel nacional.
Por el perfil epidemiológico, 50% de los heridos y fallecidos son menores de 40 años; el mismo porcentaje viajaba en moto, murió en la zona metropolitana y entre viernes y domingo, período que se considera crítico, y en el que hay un menor uso del casco y una mayor incidencia del alcohol.
Los fallecidos durante los sábados en el año 2015 representan casi 20% del total. Barrios destacó que todos los indicadores bajaron positivamente, tanto la cantidad de lesionados como el promedio diario (que es de 83 personas heridas).
Por otra parte, si bien el parque automotor (vehículos empadronados al 31 de diciembre de 2015) aumentó 8% en el último año, la tasa de mortalidad cada 10 mil vehículos disminuyó 13,2%.


