miércoles 22 de octubre de 2014

El próximo 29 de octubre es el Día Mundial del Ataque Cerebrovascular, una fecha que desde 2006 busca generar conciencia a nivel mundial sobre esta epidemia que amenaza la vida y es una de las principales causas de discapacidad.
Cada año mueren más de 6 millones de personas en todo el mundo debido a un ataque cerebral o cerebrovascular (ACV). En Uruguay, es la principal causa de muerte dentro de las enfermedades vasculares (superando a las muertes por enfermedades del corazón).
Cada minuto mueren en el mundo 6 personas por esta causa y más del 80% viven en países de bajos ingresos.
Las mujeres tienen mayor riesgo de sufrir un ACV: 6 de 10 casos ocurren en el sexo femenino.
Ello es debido a su mayor longevidad, pero también a factores de riesgo específicos para el género. A nivel general, en Uruguay y en el mundo, el ACV es la principal causa de muerte en las mujeres, sobre todo a mayor edad (más que las cardiopatías o el cáncer).
Por tal motivo, la campaña mundial se centra este año en Mujer y Ataque Cerebral.
En Uruguay, la Sociedad de Neurología viene realizando desde hace años acciones coordinadas destinadas a prevenir y tratar el ACV. «Para ello es fundamental la información y educación de la comunidad sobre los factores de riesgo, la importancia de hábitos saludables, y cómo se puede saber si se está sufriendo un ACV, para que se consulte rápidamente».
Según estudios nacionales e internacionales, solo un 1 de cada 4 pacientes llega a tiempo al centro de salud. El rápido reconocimiento de los síntomas del ACV es un factor que influye en forma determinante sobre las posibilidades de tratamiento, tanto para el de causa isquémica –producido por la repentina oclusión de una arteria cerebral-, como para el hemorrágico –ocasionado por la ruptura de una arteria del cerebro.
El ataque cerebral isquémico puede ser tratado, en algunos casos seleccionados, con inyección de medicación trombolítica que diluye el coágulo que ha tapado la arteria, siempre y cuando sea administrada en la «ventana de tratamiento» (de hasta 4.5 horas), y que el paciente ingrese en «unidades de ACV» para su tratamiento integral, siguiendo un estricto protocolo de indicación por parte de un Neurólogo.
Asimismo, el ACV hemorrágico puede ser tratado con diversas medidas de orden médico o incluso quirúrgico, cuyos resultados serán mejores cuanto antes se inicie el tratamiento.


