viernes 20 de marzo de 2015

El próximo 24 de marzo se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis. En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que se puede acabar con la «epidemia» en 20 años, si se aplica la estrategia mundial de prevención, atención y control.
Esta estrategia fue adoptada en la Asamblea Mundial de la Salud, en mayo del año pasado. El objetivo es reducir la mortalidad por tuberculosis en un 95% de aquí a 2035, o «a menos de 10 casos por cada 100.000 habitantes».
Alcanzar este objetivo, según considera la OMS, no sólo implica el fin de una de las enfermedades más letales, sino también un importante ahorro. Se calcula que las familias afectadas por la tuberculosis reducen sus ingresos anuales en un 50 por ciento.
En el 2013 se dieron 9 millones de casos de tuberculosis en el mundo, pero los sistemas de salud de los países notifican unos seis millones, por lo que otros tres millones no se detectaron. De estos 9 millones, 1,5 millones de ellos murieron.
Se estima que, desde el año 2000, se salvaron 37 millones de vidas debido a un diagnóstico temprano y a un tratamiento efectivo.
También se hace referencia a la tuberculosis multirresistente (MDR-TB), que avanza de forma sostenida y para la cual no existen medicamentos adecuados. Esta versión de la enfermedad es mucho más difícil de sanar, mucho más larga -dos años en lugar de seis meses- y mucho más cara.
La OMS estima que en 2013 se dieron 480.000 casos de MDR-TB, lo que representa un 3,5 por ciento de las personas que desarrollaron la enfermedad. Se diagnosticaron 136.000 de MDR-TB, 97.000 de los cuales pudieron acceder al tratamiento. Estos datos revelan que otros 39.000 pacientes no fueron tratados.
Para la OMS, para aplicar la estrategia contra la tuberculosis se necesitaría una inversión de 2.000 millones de dólares más de los que se invierten en intervenciones de lucha contra la enfermedad.
En base a Efe.


