lunes 20 de octubre de 2014

Desde el año 1996 la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial de la Osteoporosis con el objetivo de generar consciencia sobre el diagnóstico y prevención de esta enfermedad.
Un estudio, publicado por la OMS, en el contexto de este día, recuerda que una persona fumadora habitual tiene una pérdida de concentración mineral en los huesos mucho más rápida que los no fumadores, con una incidencia de hasta el 6% en la densidad ósea total. La fractura de cadera se presenta con mayor preeminencia entre los fumadores a todas las edades, pero asciende un 17% a los 60 años de edad, y al 71% a los 80 años.
Si bien la osteoporosis afecta a ambos sexos, la OMS estima que el 30% de las mujeres postmenopáusicas presentan osteoporosis en mayor o menor grado.
En charla con Ser Médico, la Dra. Diana Wiluzansky, presidenta de la Sociedad Uruguaya de Osteoporosis, explicó que se trata de una «enfermedad del esqueleto que se caracteriza por el debilitamiento progresivo de los huesos que se tornan frágiles, determinando que aparezcan fracturas óseas ante mínimos traumatismos».
Se trata de la enfermedad ósea más frecuente. Afecta a millones de personas en el mundo y se da más frecuentemente en las mujeres aunque los hombres también pueden desarrollarla.
«Suele no presentar síntomas hasta que aparecen las fracturas, siendo las más habituales las de cadera, columna vertebral y antebrazos. Pueden provocar discapacidad o muerte por sus complicaciones y por ello constituye un importante problema en Salud Pública», explicó la especialista.
Para saber quiénes tienen más riesgo de sufrir osteoporosis, sólo debe formularse las siguientes preguntas:
– ¿Tiene usted un esqueleto pequeño?
– ¿Tiene historia familiar de osteoporosis?
– ¿Es usted mujer posmenopáusica?
– ¿Ha recibido medicamentos como corticoides o anticonvulsivantes?
– ¿Es su alimentación pobre en lácteos?
– ¿Hace usted vida sedentaria?
– ¿Usted fuma o bebe alcohol en exceso?
Ante todo es necesario conocer la resistencia del esqueleto a las fracturas. Para ello quien posea estos factores de riesgo, y más aún si es mayor de 45 años, debe contárselo a su médico de cabecera quien le solicitará una Densitometría Ósea. Es un estudio indoloro e inocuo, que informa sobre la densidad de nuestros huesos y permite al profesional iniciar un tratamiento adecuado, que consistirá –según el resultado- simplemente en cambiar hábitos de vida y/o instituir la medicación adecuada .


